13 de julio de 2026
El residencial funcionaba de manera clandestina sobre las calles Mateo Cabral y Comercio, en el barrio La Unión de Montevideo.
La situación fue detectada luego de que dos personas mayores que estaban dentro del establecimiento comenzaran a pedir ayuda
desde una ventana.
Luego, los efectivos policiales llegaron al lugar y constataron que «varias personas mayores se encontraban hacinadas y en aparentes malas condiciones de salud».
La dueña y la encargada del establecimiento fueron detenidas y posteriormente imputadas por reiterados delitos de privación de libertad, estafa, abandono de personas incapaces y omisión de asistencia, todos en calidad de autoras. En este sentido, deberán cumplir con prisión preventiva por 120 días.