26 de octubre de 2022
A lo largo de la historia los modelos de producción fueron mutando a efectos de sacar un mayor provecho de los bienes y servicios. En las últimas décadas, los clientes aumentaron su grado de exigencia, desde reclamar por la calidad del artículo hasta conocer la trazabilidad y los materiales del producto final. Desde entonces surgió el concepto de economía circular, un nuevo paradigma de la actividad que tiene por objetivo aprovechar al máximo los recursos, a efectos de que la oferta y demanda sea más amigable con el planeta pero, además, obtener una mayor rentabilidad.
A través de esta nueva modalidad se abandona el modelo lineal, por lo que desaparece la posibilidad de desechar un producto, lo que se trata de un beneficio doble, ya que además de no contaminar la utilidad nunca se perderá.
En Uruguay, la creación del Ministerio de Ambiente y las buenas prácticas promovidas por los diferentes gobiernos departamentales generaron una serie de incentivos a efectos de que las empresas se plieguen a este formato.