28 de septiembre de 2026
El edil del Partido Nacional, Gonzalo Gómez pidió disculpas a su partido y a su agrupación tras conocerse el caso de Pablo Leiva, condenado por lavado de activos, quien figuraba contratado como integrante de su equipo de asesores en la Junta Departamental de Montevideo.
Gómez aseguró que desconocía por completo las actividades ilícitas de Leiva y remarcó que no es parte de la investigación ni tiene acceso a la carpeta fiscal.
Explicó que lo incorporó luego de una recomendación de su hijo, Lucio Leiva —quien era secretario del edil—, tras una vacante en su secretaría a fines del año pasado.
El nacionalista admitió como un “error” haber confiado en esa recomendación sin tomar mayores recaudos. Señaló que Leiva cobraba unos 52.000 pesos mensuales nominales , con recibos que respaldan esos pagos, aunque reconoció que no le asignó tareas específicas debido a que estuvo concentrado en el tratamiento del Presupuesto y la Rendición de Cuentas.
También aseguró que ni Jorge Gandini ni su sector político conocían a Pablo Leiva ni el vínculo laboral formal que mantenía con él.
Gómez informó que Lucio Leiva resolvió renunciar a sus cargos partidarios y en la Junta, una decisión que valoró, y afirmó que no corresponde responsabilizarlo por los delitos atribuidos a su padre.
El edil descartó renunciar a su banca: dijo que asume la responsabilidad política por la contratación, pero consideró que no existen méritos para dejar el cargo. “Estoy pasando uno de los peores momentos de mi vida”, expresó.