9 de septiembre de 2026
Se trata de un estudio desarrollado por investigadores de Uruguay y Brasil (Instituto Pasteur de Montevideo y de la Fundación Oswaldo Cruz -Paraná-) que analizó cómo el uso de bioésteres de quinoa durante 30 días modifica el perfil de proteínas de la piel, logrando una reducción molecular equivalente a un perfil de hasta 16 años menor en personas mayores de 50 años.
Del estudio participaron mujeres de entre 20 y 80 años para buscar comprender cómo cambia la piel con la edad a nivel molecular, más allá de las arrugas y la textura.